No te distraigas mirando a Santa

En este tiempo de diciembre, cuando las luces y los cánticos festivos llenan el aire, es fácil que nuestro enfoque se desvíe de lo esencial. No te distraigas mirando a Santa Claus.

En medio de las celebraciones y los preparativos, recordemos que nuestra vida espiritual necesita ser alimentada y cuidada, ahora más que nunca. No podemos perder los hábitos que a lo largo del año nos mantienen conectados a Dios.

Devocional. No te distraigas mirando a Santa.

Mira lo que dice Mateo 6:33, (NVI):

«Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.»

Mateo 6:33

Aquí Dios nos recuerda que, a pesar de las distracciones de cualquier temporada, nuestra prioridad debe ser buscar a Dios y su voluntad en nuestras vidas. Todo lo las personas buscan en diciembre es simple añadidura si estás bien con Dios.

En el bullicio del último mes, es fácil olvidar que cada día es un regalo para crecer en nuestra fe y acercarnos más a nuestro Creador. Las festividades pueden ser maravillosas, pero no deben eclipsar la importancia de nuestra relación con Dios.

El peligro de diciembre.

Como la mayoría de personas están buscando la felicidad en los regalos, las fiestas, las vacaciones y las visitas en casa, suelen distraerse de la importancia de vivir tomados de La Mano de Dios. Eso los pone en peligro. No sería raro verlos al poco tiempo participando en cosas que desagradan a Dios.

Así que dedica tiempo cada día para estar en silencio ante Dios, leyendo su Palabra y orando. No permitas que las preocupaciones de las fiestas, los regalos y las celebraciones te alejen de lo que es verdaderamente importante.

En esos momentos de reflexión, encontrarás paz y una perspectiva renovada. Mientras los demás se distraen con el espíritu navideño tú concéntrate en las cosas del Reino que no es tan pasajero como las celebraciones del mundo. Verás que, al colocar a Dios en el centro de tu vida, incluso en medio del ajetreo, Él te guiará y te proporcionará todo lo que necesitas.

Que este diciembre sea un mes donde tu vida espiritual no solo se mantenga, sino que florezca, recordándonos que el mejor regalo que pudimos recibir fue al Salvador del mundo que nació en el pesebre de Belén para cumplir con la sagrada misión de rescatarte a través de Su sacrificio.

Oración por diciembre:

Padre amado, suelo divertirme con las celebraciones de la sociedad. A veces, tanto, que pierdo de vista lo importante que es poner todo en tus manos, orar en las mañanas, leer Tu Palabra, concentrarme en las cosas que son eternas.

A veces olvido la tranquilidad que siempre me das cuando empiezo un día pasando unos minutos de soledad hablando contigo. A veces, debido a lo que significa para la gente diciembre, se me pierde de vista lo importante que es escucharte a Ti en los primeros momentos de cada día.

Ayúdame para disfrutar las cosas buenas que trae esta época sin soltarme de Tu Mano, que pueda ser de luz para cada familiar y amigo que vuelva a ver en este mes. Ayúdame a no perder la cordura y el buen comportamiento pues sé que estaré sujeto a tentaciones de todo tipo que no convienen para mi vida.

Protégeme de la tentación de caer en los pecados de desenfreno propios de diciembre.

Que al final sea un mes en donde, todo lo contrario, tuve la oportunidad de crecer más acercándome a ti. Gracias por oírme, sé que lo haces cada mañana cuando al salir el sol me das la bendición de tener un momento a solas contigo sincerando mi corazón.

He orado en el nombre de Jesús. Amén.

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