Así me cocieron la cabeza cuando sufrí mi terrible accidente.

Pero decidí que no me quedaría lamentándome por ella.
Mensaje para una herida del alma.
No te ates al luto. Ya los sabes.
Ve y toma un devocional. Haz click aquí.
Así me cocieron la cabeza cuando sufrí mi terrible accidente.

Pero decidí que no me quedaría lamentándome por ella.
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