Pase lo que pase, alégrate. Devocional

En el día de hoy el mundo y sus afanes te pueden dar tristeza y desazones, pero pase lo que pase propónte ser feliz.

¿Leíste el título de este devocional y te llamó la atención, verdad? "Pase lo que pase, alégrate". Empieza por hacer una lista de cosas que para ti hoy representan un reto.

Te doy algunos ejemplos:

El pago de la renta de la casa (y aún no tengo el dinero).
La conversación que debo tener con mi cónyuge sobre algunos aspectos del matrimonio que no marchan bien.
La visita anunciada del familiar de mi cónyuge con el que no me llevo bien.
Cumplir las metas en mi trabajo que, a mitad de mes, parece que no voy a alcanzar.
Reparar el techo y la ventana de la casa que destruyó mi adolescente hijo la semana pasada.
Ir al colegio para hablar con la profesora de mi hija sobre su bajo rendimiento académico, su desobediencia y la rebeldía que ha venido creciendo.

¿Te diste cuenta? Todas esas son "malas" noticias o retos por cumplir en la cotidianidad de un nuevo día.

Devocional diario. Pase lo que pase, alégrate

El punto negro en la pared blanca

Los seres humanos tenemos por costumbre mirar el punto negro en la pared blanca. Aunque dirás: "Esta pared blanca tiene muchos puntos negros", y puede que sea cierto, pero aún sigue siendo una pared blanca.

Filipenses 3:1 · NTV

«Mis amados hermanos, pase lo que pase, alégrense en el Señor. Nunca me canso de decirles estas cosas y lo hago para proteger su fe.»

Pablo, en medio de sus tribulaciones que incluían cárcel, azotes y persecución, les envía una carta a sus hermanos para que no pierdan la capacidad de alegrarse a pesar de las circunstancias.

Así que el día de hoy, a pesar de los retos que tiene, seguro habrá cosas buenas que quizá todavía no estás viendo. También quiero hacerte otra lista.

El primer café de la mañana escuchando los pájaros que Dios ha enviado a rodear tu casa.
Una buena ducha.
Las caricias de tus traviesos hijos.
Los besos (y el buen sexo) con tu cónyuge.
Quizá tu equipo de fútbol juegue hoy una final (para mí eso rara vez es un aliciente).
Hablar con ese amigo(a) con quien siempre pasas momentos agradables.
Las cuentas a tu favor que sí te van a pagar hoy.
La cama mullida que te espera esta noche.

Tampoco pierdas de vista la alegría que llega cuando enfrentas tus retos uno a uno y terminas resolviéndolos, pues Dios está de tu lado. Si crees que será así, solo mira hacia atrás y te darás cuenta de que en los retos anteriores Dios estuvo contigo y te sacó de cada uno de ellos.

Así que sonríe y, como dice el apóstol Pablo: "Pase lo que pase, alégrate en el Señor". Ahora ora a Dios así:

Oración para no perder la alegría de vivir este día

Señor Dios, te doy gracias por la vida que me regalaste. No quiero ser un desagradecido(a) que solo piensa en las cosas malas por resolver sin ver todas las cosas buenas que Tú me das día tras día.

Hoy tengo muchos retos por vencer, muchos problemas que resolver. Si miras en lo profundo de mi corazón verás que tengo mucha preocupación. Ayúdame a calmarme y no dejar que, en medio de mis pensamientos, pierda la felicidad que Tú me das en cada detalle de mi vida.

Pongo en tus manos los retos que tengo que enfrentar hoy. Pongo en tus manos mi trabajo, mi familia. Gracias por darme tranquilidad ahora que tanto la necesito.

En tu nombre hago esta oración.

Amén.

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