Los cristianos, la masturbación y la pornografía
En este estudio repasaremos las recomendaciones, normas y principios que Dios ha dejado acerca de este controvertido tema. Estudiaremos la masturbación desde la perspectiva bíblica, pondremos en claro nuestro punto de vista y recomendaremos soluciones prácticas para evitar los conflictos que trae a la vida del cristiano la práctica de la masturbación.
Lee hasta el final este estudio: Los cristianos, la masturbación y la pornografía.
Un ejemplo reciente que abrió la discusión
En marzo del año 2023, la Alcaldía de Medellín, a través de su Secretaría de la Juventud, emprendió una campaña que, según ellos, tenía carácter educacional e invitaba a las personas a “hacerse el amor”, o dicho más claramente, a masturbarse.
La Alcaldía y los creadores de la campaña argumentaban que esto ayudaría a que la ciudadanía aliviara el estrés y mejorara su salud mental.
Sus detractores le recordaron al alcalde de Medellín y a sus subordinados en las diferentes secretarías de su gobierno que el estrés de una ciudad se alivia con acciones sociales como la construcción de parques para la práctica del deporte, una mejor infraestructura vial y programas con suficiente información sobre nutrición adecuada, entre otros programas sociales que realmente redunden en la salud mental de los ciudadanos.
Fuente: Periódico Vanguardia
Por su parte, la Secretaría de la Juventud de Medellín, promotora de la campaña, argumentó, basándose en “la evolución de las especies”, los beneficios de dedicar un tiempo a la masturbación femenina para combatir el estrés y la baja autoestima, y a la masturbación masculina para evitar el enojo y los estados de ánimo alterados.
Fuente: Noticias Caracol
Pero surge una pregunta importante:
¿Qué pensamos los cristianos acerca de la masturbación?
Algunas iglesias ven esta práctica como natural en las personas. La aceptan siempre y cuando no genere adicción, no se haga de manera pública o no afecte la sexualidad con la pareja.
Sin embargo, esa posición situacional abre una peligrosa puerta a una “zona gris” en donde, de la libertad, las personas pueden pasar con facilidad al libertinaje.
Otras iglesias y ministerios prefieren omitir hablar del tema con sus feligreses, bien sea porque el tema es demasiado “escabroso”, porque no tienen suficiente información o, vamos a ser sinceros, porque muchos de sus líderes están inmersos en estas prácticas.
En este ministerio creemos que la masturbación es un pecado. Hemos tomado una posición definitiva, abandonando la zona gris que para nada ayuda a que el cristiano tenga armas suficientes para luchar contra tan dañino mal que aqueja a las familias de la tierra.
«Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas. Destruimos argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo.»
2 Corintios 10:4-5 (NVI)
Los comentarios acerca de la masturbación
Es difícil de creer que en la familia, que se supone debe ser el modelo adecuado para que los niños y jóvenes reciban la educación sexual primaria, se den los más sórdidos y dañinos comentarios acerca de la masturbación.
No solamente se le ve como algo natural, sino que al llegar a la juventud los jóvenes, sobre todo los hombres, son empujados por sus mismos padres a su “práctica normal”.
Chistes, anécdotas y comparaciones normalizan la práctica, lo que facilita el mundo secreto de la autosatisfacción.
El peligro de la hipersensualidad de los medios de comunicación en los niños
Como nunca antes, los niños y jóvenes experimentan cada vez a más temprana edad una sobresaturación de imágenes y sonidos hipersensuales que hacen que su mente sea fácilmente moldeable a las tendencias sexuales modernas.
Antes, los jóvenes en promedio veían una imagen pornográfica a los 13 o 14 años. Generalmente eran revistas que procedían del tráfico clandestino de su colegio o del entorno de su barrio.
Hoy en día, se estima que un niño desde los seis años ya ha visto imágenes pornográficas, bien sea por la falta de filtros en las redes sociales o por recibirlas de parte de compañeros de colegio o familiares de la misma edad.
Nuestros hijos están a un solo clic de distancia de poder ver toda clase de contenido sexual.
9 razones por las que los cristianos creemos que la masturbación es mala
A continuación veremos nueve razones bíblicas, espirituales, familiares y prácticas por las que creemos que la masturbación y la pornografía no deben ser normalizadas en la vida cristiana.
1. Porque Dios creó el sexo exclusivamente para el matrimonio
En su Palabra, Dios muestra el sexo para la intimidad, el compañerismo y la satisfacción mutua de la pareja.
Al dejar a su padre y a su madre, el hombre se une a su esposa y los dos pasan a ser un solo ser. Ese acto llamado “se funden en un solo ser” deja el pensamiento inicial de que la sexualidad es un mero acto físico y lo lleva al terreno de lo mental y lo espiritual.
Es ahí donde, como lo veíamos en las razones de la Secretaría de la Juventud de Medellín, nos distanciamos de sus apreciaciones basadas en la evolución de las especies.
2. Porque genera infidelidad
Partamos de un principio: nadie se masturba pensando en el recibo de la luz o en la reproducción por esporas de una planta. Tu mente juega. Tu mente fantasea con lo prohibido.
Quien se masturba tiene un harén de novias y novios imaginarios dispuestos a cumplir toda clase de fantasías, desde las más sutiles hasta las más perversas.
En ese mundo sexual imaginario, la persona siempre es amada y satisfecha a su manera, lo que conlleva un modelo de vida egoísta y poco real que trae como consecuencia la destrucción de la sexualidad matrimonial.
Mira lo que dice Jesús al respecto:
27 «Ustedes han oído que se dijo: “No cometas adulterio”.
28 Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón.
29 Por tanto, si tu ojo derecho te hace pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él sea arrojado al infierno.
30 Y, si tu mano derecha te hace pecar, córtatela y arrójala. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él vaya al infierno.»
Mateo 5:27-30 (NVI)
En este pasaje de la Biblia se dan tres elementos esenciales relacionados con la masturbación: la mente, la vista y la mano.
El Señor Jesús no habla con términos directos sobre la masturbación, pero sí habla de condiciones específicas que se cumplen en el acto de la masturbación.
3. Porque la masturbación va en contra de la naturaleza creada por Dios
Es un acto innatural. Dios creó el sexo para erradicar la soledad, consolidar la unión entre un hombre y una mujer, brindar deleite y satisfacción mutua dentro del matrimonio y contribuir a la conservación y multiplicación de la raza humana.
Cuando la sexualidad se separa del propósito para el cual fue creada, deja de ser una bendición y comienza a convertirse en un fin en sí misma, centrado únicamente en la satisfacción personal.
4. Porque genera adicción
Cuando te masturbas, tu cerebro libera una agradable descarga de sustancias como la dopamina y la serotonina, químicos que producen una sensación pasajera de bienestar.
El problema es que esa sensación dura apenas unos minutos, por lo que el cerebro comienza a pedir cada vez más estímulos para volver a experimentar el mismo placer.
Lo que al principio parecía suficiente deja de satisfacer. Entonces aparecen nuevas búsquedas, nuevas imágenes y contenidos cada vez más explícitos con el fin de obtener nuevamente la misma excitación inicial.
5. Porque genera una mentalidad pervertida que encuentra satisfacción en la pornografía
La imaginación no basta por sí sola. Debido a la hipersensualidad de los medios de comunicación y a la facilidad con que las personas acceden a la pornografía, esta termina convirtiéndose en el principal aliado de la masturbación.
El problema es que las imágenes y los videos van perdiendo progresivamente su capacidad de excitar al consumidor. Como consecuencia, este necesita contenidos cada vez más explícitos, más fuertes y caminos que antes jamás habría imaginado recorrer, con tal de recuperar la excitación que sentía al comienzo.
Lamentablemente, muchos no abandonan el hábito, no buscan ayuda y terminan hundiéndose en una cautividad mental que los entrega a las más bajas pasiones.
6. Porque, unida a la pornografía, cautiva tu mente y la llena de pensamientos de lascivia
Llega un momento en que resulta difícil realizar cualquier actividad sin que los pensamientos se conecten directamente con el sexo. Las imágenes aparecen una y otra vez porque la memoria está llena de aquello que continuamente le has mostrado.
No puedes mirar a una persona del sexo contrario —e incluso, en algunos casos, del mismo sexo— sin imaginarla desnuda o formando parte de tus fantasías sexuales.
Pero la cautividad no se limita a la vista. También invade las conversaciones, los hábitos, los sueños y prácticamente todo tu mundo comienza a girar alrededor del sexo prohibido.
7. Porque produce frigidez sexual en la mujer y disfunción eréctil en el hombre
Gran parte del contenido pornográfico es una representación falsa de la sexualidad. El éxtasis, la fogosidad, la duración y muchas otras escenas responden a producciones cuidadosamente elaboradas para crear una fantasía, no para mostrar la realidad.
Quien consume pornografía termina creyendo que esas imágenes representan el verdadero comportamiento sexual. Pero cuando llega el momento de la intimidad matrimonial, el esposo o la esposa difícilmente alcanzarán esas expectativas irreales.
Como consecuencia, aparece la frustración, la apatía sexual, la pérdida del deseo y, muchas veces, un profundo deterioro de la relación matrimonial.
Muchos hombres no presentan disfunción eréctil por causa de la edad o de una enfermedad física, sino porque durante años han alimentado su sexualidad mediante la masturbación y la pornografía.
8. Porque te quita la energía para todas las demás actividades de tu vida
Después de masturbarte terminas cansado o cansada. Quieres dormir, disminuye tu energía para las demás actividades, tus proyectos se frenan y tu participación en muchas actividades sociales comienza a desaparecer.
Al entrar en esa espiral de pornografía y masturbación terminarás experimentando exactamente lo contrario de lo que buscabas. Llegará el momento en que descubrirás que la masturbación no elimina la depresión ni el vacío; por el contrario, puede profundizarlos.
9. Porque te aleja de Dios y del propósito que Él tiene para tu vida
¿Amas a Dios? ¿Deseas cumplir los sueños que Él tiene para ti? La masturbación y la pornografía son uno de los grandes enemigos modernos del propósito que Dios tiene para muchas personas.
Quienes permanecen cautivos en estas prácticas suelen abandonar progresivamente sus hábitos de oración y lectura de la Palabra. Dejan de escuchar la voz de Dios y, cuando asisten a la iglesia, se sienten sucios, indignos o fuera de lugar. Poco a poco terminan alejándose de la comunión con Dios y de la congregación.
Si estás viviendo esta situación, busca ayuda. No luches solo o sola. La iglesia, tus pastores y líderes espirituales pueden acompañarte en el proceso de restauración.
Una decisión que vale la pena tomar
Si la masturbación permanece en una zona gris de nuestra vida, es decir, si todavía dudamos si realmente es buena o mala, estas nueve razones nos ayudan a comprender que todo aquello que nos aleja de Dios termina produciendo muerte espiritual.
Para nosotros los cristianos, la muerte no es solamente física; también significa separación de Dios. Por eso es conveniente sacar estas prácticas del terreno de la duda y reconocerlas como enemigas del propósito que Dios tiene para nuestra vida.
La buena noticia es que Jesucristo tiene poder para perdonar, restaurar y hacer nuevas todas las cosas. Ninguna persona está condenada a vivir esclava de un pecado cuando decide rendir su vida completamente al Señor.
Resumen del estudio
Como ministerio creemos que la masturbación y la pornografía no representan el diseño de Dios para la sexualidad humana porque:
- Dios creó el sexo exclusivamente para el matrimonio.
- La masturbación alimenta la infidelidad del corazón.
- Va en contra del propósito original de la sexualidad.
- Puede generar adicción.
- Alimenta una mentalidad pervertida mediante la pornografía.
- Cautiva la mente con pensamientos de lascivia.
- Deteriora la vida sexual dentro del matrimonio.
- Consume energías que deberían invertirse en el propósito de Dios.
- Aleja al creyente de su comunión con Dios y de su propósito eterno.
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