Nos hemos engañado a nosotros mismos como padres cuando creímos que para educar hijos convenientemente debemos darles buenos sermones (cantaletas) sobre lo que deben y no deben hacer, desconociendo la importancia de educar con el ejemplo.
Principio #1
Cómo educar a los hijos.
En la segunda clase de La Escuela para Padres hablo extensamente acerca de que el principio de la buena educación empieza por obedecer esas mismas reglas que les queremos imponer a nuestros hijos.
Ejemplo: "No grites a tu hermano. ¿Cuándo has oído que yo le grite a papá?" Esta frase anterior es solo una pequeña muestra de la línea que debemos mantener con los hijos.
¿Cómo ponerlo en práctica?
Antes de corregir una conducta en tu hijo, pregúntate si esa misma conducta está siendo modelada correctamente por ti. Los hijos escuchan nuestras palabras, pero aprenden mucho más observando nuestra vida.
Liderazgo
Liderazgo según Gedeón.
Me gusta esta clase de liderazgo que comúnmente estoy recomendando en mis conferencias. Gedeón fue un juez y guerrero del que se habla en Jueces capítulo 6 que siempre, antes de pedir que sus guerreros hicieran algo, él lo realizaba.
La actitud de Gedeón podría resumirse así:
"Háganlo, como lo hago yo."
Es una excelente manera de educar a los hijos.
Ejemplos diarios
Los ejemplos que le debo dar a mi hijo.
Elaboré una lista para ti de pequeños ejemplos que debes mantener con tu hijo:
- Si no te oyen gritar cuando tienes diferencias con otra persona, sabrán que existe una mejor manera de relacionarse con los demás que a punta de gritos.
- Cuando hablas con él y lo miras a los ojos, aprenderá que el contacto visual hace parte del respeto en la comunicación.
- Te ha visto mantener una higiene corporal adecuada. Se bañará con la prontitud que tú lo haces, su boca olerá como la tuya y su pelo permanecerá emulando tus peinados.
- Recogerá con prontitud su ropa cuando se la cambia, así como lo haces tú.
- Llevará el plato a la cocina, y hasta quizá lo lave, porque lo ha visto hacer muchas veces por parte de sus padres.
- Hará ejercicio como parte de la rutina diaria, pues es práctica común de su mamá.
- Le dará un horario e intensidad adecuados al uso del celular porque es una norma que se aplica para todos en casa.
Haz tu propia lista
¿Te diste cuenta? La lista puede ser mucho más larga. Observa qué hábitos quieres formar en tus hijos y comienza a practicarlos tú primero. El ejemplo sigue siendo el mejor maestro.
Influencia
El gobierno directo mengua, la influencia crece.
Esta buena manera de educar hijos trae como consecuencia que los hijos, una vez abandonen el hogar, recuerden con frecuencia la forma como nosotros vivimos la vida y la clase de decisiones que tomábamos ante cualquier reto que ella nos planteaba.
En resumen
Los sermones pueden olvidarse, pero el ejemplo permanece durante toda la vida. Los hijos aprenden más de lo que ven que de lo que escuchan. Cuando papá y mamá viven primero aquello que enseñan, la autoridad moral crece y la educación deja de ser una imposición para convertirse en inspiración.