DEVOCIONAL CRISTIANO
Empieza tu semana descansando en Dios, confiando en su dirección y renovando tu fe desde el primer día.
Por José y Yasmith Ordóñez

La mejor manera de comenzar este devocional para la mañana del domingo es haciendo una oración sincera,
poniendo delante de Dios nuestros pensamientos, emociones y expectativas para la semana que comienza.
Oración para la mañana del domingo
Señor, buenos días.
Estoy agradecido(a) por permitirme dirigir mis primeras palabras de la semana a Ti.
Desde lo profundo de mi corazón, ¡gracias!
Gracias por la sabiduría que me das para entender
que anhelas ocupar el primer lugar en todo,
y por ser este el primer día de la semana, quiero dedicártelo a Ti.
Dame el entendimiento que necesito en este momento,
lucidez y claridad para comprender y aplicar
lo que voy a leer en este devocional cristiano.
Agradecido(a) contigo. Amén.
Éxodo 20:8-10 · NVI«Acuérdate del día de reposo para santificarlo… el día séptimo será un día de reposo para honrar al Señor tu Dios.»
Comenzar la semana descansando
Nos hemos olvidado de que el primer día de la semana es el domingo. La gran mayoría entiende el lunes como el primero,
pero en realidad el lunes es el inicio de la semana laboral.
Dios nos deja un hermoso mensaje en el domingo: empezamos la semana descansando.
Es una señal clara de que la vida no debe vivirse con afán ni con preocupación por lo que traerán los días siguientes.
Proverbios 3:5-6 · NVI«Confía en el Señor de todo corazón… él allanará tus sendas.»
Así que comienza descansando. Vienes de días de entrega a tus quehaceres y, sin duda,
lo mejor es darle a tu cuerpo y a tu mente el descanso apacible que necesitan.
Recuerda que Dios diseñó tu cuerpo con la capacidad de tener energía para seis días de trabajo;
al séptimo, tu propia anatomía te pedirá que te detengas.
Mateo 6:34 · NVI«No se angustien por el mañana… Cada día tiene ya sus problemas.»
Dios creó tu cuerpo, tu mente y tu alma para vivir de esta manera. Así que descansa
y prepárate para la semana laboral que comenzará mañana.
Todo comienzo es bueno: trae el entusiasmo de lo nuevo, el impulso de una nueva etapa
y la expectativa de que todo vaya bien.
«Ojalá Dios me sorprenda», pensarás… y ojalá Dios te sorprenda.
Salmos 4:8 · NVI«En paz me acuesto y me duermo, porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado.»
Lamentaciones 3:22-23 · NVI«Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!»
Oración final
Dios, gracias por ayudarme a entender que mi cuerpo tiene un diseño especial.
Perdóname por las veces en que no dedico el primer día de la semana a la contemplación y al descanso,
como Tú lo estableciste.
Al descansar, también le enseño a mi alma a no angustiarse por los retos que vendrán esta semana
y a confiar más en Ti.
Gracias por regalarme este tiempo contigo. Amén.
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