¿Cuántas veces nos hemos detenido antes de orar, sintiendo que no tenemos las palabras adecuadas para acercarnos al Creador? A veces creemos que necesitamos expresarnos de una manera especial para que Dios nos escuche, cuando en realidad podemos aprender a usar palabras sencillas y claras al hablar con Dios.
Dios ama el lenguaje sencillo al hablar con Él
En nuestra vida diaria, a menudo la idea de hablar cada mañana con Dios nos llena de expectativas poco realistas sobre cómo debe estructurarse nuestro vocabulario al orar. Creemos equivocadamente que existe un requisito de gran complejidad para que nuestras oraciones y peticiones sean verdaderamente atendidas por el Señor.
Existe una trampa muy común en la que muchos creyentes podemos caer: llegar a pensar que la eficacia de nuestra comunicación espiritual depende de nuestro nivel de elocuencia o de un vocabulario sumamente adornado.
Pero Dios no está esperando que encontremos palabras impresionantes. Él quiere que nos acerquemos con un corazón sincero y dispuesto a hablar con Él.
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El poder de la sencillez al hablar con Dios
En repetidas ocasiones creemos que utilizar lo que yo denomino «grandielocuencia» o palabras rimbombantes hará alguna diferencia significativa ante los oídos del cielo.
Llegamos a convencernos de que usar palabras difíciles o expresiones muy elaboradas garantizará que Dios nos escuche mucho más. Caemos entonces en una especie de verborrea eclesiástica y religiosa. Pensamos que si no sonamos como teólogos o eruditos, nuestra oración tiene menos valor frente a Dios.
¡Y no es así en absoluto!
La oración no es una competencia de oratoria. Tampoco es una demostración de cuánto vocabulario cristiano conocemos. Orar es acercarnos a Dios y hablar con Él con la confianza de un hijo que se acerca a su Padre.
Dios escucha nuestro corazón, no nuestra elocuencia
Jesús mismo nos enseñó que nuestras oraciones no necesitan estar llenas de palabras para ser escuchadas por Dios:
«Y al orar, no hablen solo por hablar como hacen los gentiles, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras. No sean como ellos, porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes de que se lo pidan».
Mateo 6:7-8 · NVI
La maravillosa verdad que debemos recordar es que Dios nos escuchará cuando le hablemos utilizando palabras sencillas. Lo que verdaderamente marca la diferencia, aquello que nuestro Padre mira, no es la complejidad gramatical de nuestro discurso, sino la disposición de nuestro corazón.
Esta es una regla de oro invaluable para nuestra vida espiritual: el lenguaje siempre será secundario; el corazón es primordial.
Cuando te levantas para buscar a Dios y hablar con Él cada mañana, tu preocupación principal no debe ser encontrar términos impresionantes. Debes acercarte con sinceridad, humildad y confianza.
¿Cómo hablar con Dios con palabras sencillas?
Empieza hablándole como realmente eres. Cuéntale lo que sientes. Dile qué te preocupa. Reconoce tus temores. Dale gracias por lo que tienes. Pídele ayuda para aquello que no puedes resolver por tus propias fuerzas.
No necesitas impresionar a Dios.
Oración para hablar con Dios con palabras sencillas
Puedes hacer esta oración usando palabras sencillas y sinceras:
Dame sabiduría para enfrentar lo que venga y fortaleza para hacer lo correcto.
Quiero vivir este día contigo.
Gracias, Señor.
¡Amén!
Eso también es oración.
No permitas que la falta de un vocabulario adornado te impida disfrutar de tu relación diaria con Dios. No necesitas aprender palabras complicadas para acercarte a Él.
Habla con Dios. Háblale con respeto, con confianza, con humildad, pero sobre todo, háblale con sinceridad.
Recuerda siempre que Dios anhela un corazón dispuesto mucho más que una extensa verborrea religiosa.
No permitas jamás que la falta de un vocabulario adornado te impida disfrutar a plenitud de tu hermosa relación diaria con Dios. Te invitamos a mantener esta página dentro de tus favoritos y consultas diarias para acceder a todas las ayudas familiares y mensajes escritos. Únete a nuestro grupo exclusivo de amigos de José en Facebook, y síguenos en todas nuestras redes sociales como Facebook, X, Instagram y en nuestro canal oficial de YouTube. Si tienes inquietudes, preguntas o deseas mucha más orientación, puedes establecer un contacto directo con José escribiendo al correo electrónico: jose@joseordonez.net.
¡Que Dios te bendiga!