Cómo ser libres de la masturbación y la pornografía
¡Te tengo buenas noticias! Se puede ser libre de la adicción a la masturbación y a la pornografía. Aquí te voy a mostrar cómo y cuál es el camino que han recorrido todos aquellos que han pasado por estas adicciones que parecen imposibles de acabar en nuestras vidas.
Lee hasta el final este estudio para descubrir, a la luz de la Palabra de Dios, cómo desarrollar una vida de dominio propio y libertad en Cristo.
¿Qué debo hacer con la adicción a la pornografía y a la masturbación?
En dos palabras te voy a dar la mejor de las recomendaciones: dominio propio.
Debes desarrollar la capacidad de dominarte. Pero quizá no como en anteriores oportunidades, cuando lo has intentado hacer con tus propias fuerzas. ¿Te diste cuenta de que con tus fuerzas poco alcanzaste? Es porque debes someterte al dominio del Espíritu Santo.
Sí, sé que suena etéreo, abstracto y muy religioso, pero te invito a que leas hasta el final y pongas en práctica cada una de las recomendaciones. No dudo que en pocos días tu vida se convertirá en una apasionante existencia llena de libertad. Vendrán los proyectos, verás con mayor claridad tu porvenir y, si estás cansado, alcanzarás la plenitud sexual que tanto has anhelado durante mucho tiempo.
¿Qué es el dominio propio?
El dominio propio es el freno a las pasiones. Estas se sujetan a la autoridad de Dios bajo el poder del Espíritu Santo.
Texto base del estudio
Utilizaremos el pasaje de Gálatas 5, comenzando por el versículo 16.
«Así que les digo: vivan por el Espíritu, y no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa.»
Gálatas 5:16 (NVI)
Pero, ¿qué es vivir por el Espíritu?
Es someter todo nuestro ser a la obediencia de las leyes de Dios de manera voluntaria, usando la fortaleza que proviene de Dios mediante su Espíritu Santo.
¿Qué significa vivir por el Espíritu?
Sencillamente, es obedecer las leyes de Dios utilizando la fortaleza que nos da el amado Espíritu Santo, poniendo en ello todo nuestro esfuerzo y toda nuestra concentración.
Te voy a dar seis recomendaciones para que aprendas a vivir por el Espíritu.
1. Pídele todos los días que te ayude a mantener tu fortaleza bajo dominio
Necesitas fortaleza para que, al quedarte solo o sola, con acceso a las plataformas digitales y a un clic de distancia para entrar al mundo pornográfico, finalmente decidas no hacerlo.
Respira profundo, ponte cómodo, cierra los ojos y pídele a Dios que su Espíritu Santo tome el control de tus emociones en ese momento. Piensa en los enormes beneficios que trae obedecer a Dios. Piensa en el gozo que te dará pasar la prueba.
Luego de orar de esta manera, ve a hacer una actividad que te guste, te entretenga y te ayude a olvidar la tentación.
2. Lleva todos los pensamientos a la cautividad y obediencia de Cristo
Es decir, apenas la mente te lleve a ver lo prohibido y esa mirada active una descarga de pensamientos licenciosos, ora al Padre por ayuda. Pídele al Espíritu Santo que te dé la fortaleza que en ese momento necesitas.
Dale la orden a tu cuerpo y a tu mente de sujetarse bajo la autoridad del Espíritu Santo de Dios. Hazlo principalmente en las mañanas como parte de tu compromiso con el Padre y repítelo a lo largo del día cuantas veces sea necesario.
3. Mantén la mente ocupada en cosas constructivas y también en asuntos espirituales
Claro que los asuntos espirituales son importantes: leer la Biblia, meditar en ella, escuchar un podcast, una predicación, hablar con personas maduras espiritualmente, etc.
Pero las actividades laborales, educacionales o simplemente los hobbies también te ayudarán a mantener la mente y el cuerpo alejados del peligroso modelo de no tener mucho que hacer y dar paso a hábitos perversos.
Busca esas cosas que te agradan hacer y dedícales tiempo y esfuerzo.
4. Pon música cristiana que alimente la mente
¿Te pasa comúnmente que una canción de moda se queda repitiéndose una y otra vez en tu mente? Los hábitos musicales pueden ayudarte a ocupar esos espacios de la mente.
Coros, himnos, estribillos, ritmos y letras pueden convertirse en un buen huésped para habitar continuamente nuestros pensamientos.
19 Anímense unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales. Canten y alaben al Señor con el corazón,
20 dando siempre gracias a Dios el Padre por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
Efesios 5:19-20 (NVI)
5. Cultiva las conversaciones que edifican y desecha las que destruyen
Hay personas que no te sirven. Cada cierto tiempo todos debemos evaluar nuestras amistades y las personas con las que nos relacionamos, teniendo la valentía de alejarnos de ellas cuando no contribuyen a una sana edificación.
Me refiero a quienes convierten casi todas sus conversaciones en temas sexuales y lascivos. Si el noventa por ciento de sus palabras gira alrededor de ese ambiente, por más cercanía que tengan contigo, terminarán alimentando aquello de lo que precisamente estás intentando ser libre.
6. Ora en todo tiempo
Está de último, pero es el más importante. Lo he dejado así para que sea el hábito que más permanezca en tu mente después de terminar esta lectura.
¡Ora! Hazlo mentalmente cuando estés en un lugar público y la tentación aparezca delante de tus ojos o en tu mente.
¡Ora! Hazlo en voz alta cuando estés solo o sola y aparezca la tentación.
«Clama a mí y te responderé, y te daré a conocer cosas grandes y ocultas que tú no sabes.»
Jeremías 33:3 (NVI)
Ya que hemos visto estas seis recomendaciones, sigamos leyendo lo que dice Gálatas 5.
17 Porque esta desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu desea lo que es contrario a ella. Los dos se oponen entre sí, de modo que ustedes no pueden hacer lo que quieren.
18 Pero, si los guía el Espíritu, no están bajo la ley.
19 Las obras de la naturaleza pecaminosa se conocen bien: inmoralidad sexual, impureza y libertinaje;
20 idolatría y brujería; odio, discordia, celos, arrebatos de ira, rivalidades, disensiones, sectarismos;
21 envidia; borracheras, orgías y otras cosas parecidas. Les advierto ahora, como antes lo hice, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.
22 En cambio, el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad,
23 humildad y dominio propio. No hay ley que condene estas cosas.
Gálatas 5:17-23 (NVI)
Y el siguiente versículo es el que nos va a poner a trabajar duro para matar el hábito de la masturbación y la pornografía y llegar a la totalidad del dominio propio.
24 Los que son de Cristo Jesús han crucificado la naturaleza pecaminosa, con sus pasiones y deseos.
Gálatas 5:24 (NVI)
¿Qué debemos hacer con las pasiones y deseos de la naturaleza pecaminosa?
¡Crucificarlos!
No dominar el hábito, ni adormecerlo, ni controlarlo. No. Hay que crucificarlo para que muera definitivamente.
En tiempos del Imperio romano, la crucifixión consistía en colgar a una persona en una cruz y dejarla morir lentamente, en medio del dolor y sin alimento. Pablo utiliza esa imagen para enseñarnos que, si somos de Cristo, debemos llevar nuestras pasiones pecaminosas hasta la muerte, dejando de alimentarlas hasta que pierdan completamente su dominio sobre nosotros.