Devocional matrimonial por el ser que amo

DEVOCIONAL PARA MATRIMONIOS

Devocional matrimonial por el ser que amo

Un devocional sobre la bendición de la compañía, el diseño de Dios en el matrimonio y la gratitud por la persona que amas.

Por José  Ordóñez


Esta mañana abrí los ojos y vi a mi preciosa esposa dormida junto a mí. Decidí escribir este devocional matrimonial por el ser que amo. Puede leerlo un hombre pensando en su esposa, pero también lo puede leer y disfrutar una esposa pensando en su esposo. (la imagen es recreada).

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Devocional para matrimonio.

¡Qué hermosa sensación es abrir los ojos en la mañana, dirigir mis primeros pensamientos a Dios y luego voltear a ver a esa persona que tanto amo!

La maravillosa sensación de la compañía, la mejor compañía, la compañía que Dios decidió para mí.

¡Qué privilegio! Hay muchas personas en el mundo que no lo tienen, y Dios, en su infinita sabiduría y amor, ha querido regalarme estas mañanas donde se siente el contrapeso al otro lado de la cama, el murmullo de cobijas y ese calor delicioso y suave que emana de su cuerpo.

La bendición de escuchar su voz decir: «Buenos días, amor». El tocar su piel, el juntarnos y permanecer abrazados pensando, aún con el cerebro medio dormido, en las pequeñas grandes cosas de la vida.

El café sabe mejor si en los primeros sorbos le estoy viendo. Es más dulce si me lo ha traído a la cama para que lo saboree, y sabe aún mejor si hablamos de las cosas de la noche: el gato en el tejado, el frío por debajo de la puerta o si le damos rienda al pecado de chismorrotear sobre los acontecimientos de la gente a la que conocemos.

Gracias, Dios, por darme a esa persona que siempre me saca la primera sonrisa del día, por las tonteras que se inventa, por el desfile en ropa interior y sus pequeñas ridiculeces que hacen que la lente con la que empiezo el día sea distinta.

Al ver a esa persona al frente, sorbiendo el humeante café de la mañana, encuentro otra razón más para decirte que ¡te amo, Cristo! ¡Te amo, Dios!

Génesis 2:18 · NVI

«Luego Dios el Señor dijo: “No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada”.»

Oración por la persona que amo

Dios,

La cruz es la más grande e infinita demostración de amor para mí.

Luego de ella me llenas de muchos pequeños motivos para seguirte amando. Mi pareja es una de ellas. Mi cónyuge y su manera particular de empezar el día junto a mí me demuestran que cada pequeño detalle de mi vida lo diseñaste cuidadosamente para que yo lo disfrute.

Gracias por permitirnos diseñar nuestro modelo de vivir la vida matrimonial. A veces no me doy cuenta pero me adapto cada día más a esta perfecta construcción matrimonial que diseñaste desde el comienzo de la creación.

¡No te equivocaste! ¡El matrimonio es genial!

Déjame darle el valor que Tú le das,

para que yo pueda disfrutarlo como Tú lo quieres.

¡Te amo Jesús!