Oración
para mi esposo
Padre Celestial, mi corazón hoy está agradecido contigo
por las cosas hermosas que a mi vida has dado,
por diseñar para mí un hombre especial,
ese alguien que está dispuesto a dar la vida
por mi beneficio, mi paz y mi tranquilidad.
Mi oración busca intencionadamente decirte a Ti, Padre Eterno,
que necesito aprender cada día
a ser la mujer adecuada para él.
Cuida mi comportamiento,
enséñame cada día más
a tener un delicado proceder
con el hombre que me has dado;
dame la paciencia para saber aceptar sus errores,
la calma para saber tolerarlos,
porque sé que es un pecador vestido de piel,
así como yo lo soy.
Perdona el egoísmo con que a veces me comporto;
mi corazón egoísta a veces se concentra
solo en pedir y pedir,
olvidando que la verdadera razón del amor es dar.
dar como Tú diste,
dar como la obra de la cruz nos enseña,
dar como tu precioso Hijo nazareno dio
al inclinarse y servir
aun a los que buscaban su mal.
Tú, que conoces el futuro,
sabías de antemano
que desde mi infancia habría de necesitar
un hombre así, tan preciso para mí.
Ayúdalo a mantener la calma
cuando yo me desespero,
dale paciencia para que soporte mis peores días
y ayúdame a recordar
que no solo por las capacidades de mi esposo
sino además por las virtudes
que yo misma debo conservar
es que mi hogar se mantiene.
Hoy salió de mañana, como todos los días,
dispuesto a entregar todo su esfuerzo
para fortalecer los pilares de mi casa.
Bendícelo, ayúdalo, protégelo
y devuélvemelo en la noche sin novedad.
Dame valor, dame virtud
para que, al regresar a casa,
él no sea el depositario de mis frustraciones.
Recuérdame la importancia
de la mujer sabia que edifica su casa,
de la que entiende la importancia
de una sonrisa al caer la tarde,
la que valora la llegada del hombre
que ha gastado sus fuerzas laborando
y la que sabe apagar en su esposo
el afán de un día
y encender el calor
y la tranquilidad de la noche.
Enséñame a amarlo a él
como te amo a Ti.
Enséñame a expresar con facilidad
la palabra “perdóname”
cuando él la necesite;
no dejes que se vuelva natural en mí
dormir al lado de un esposo frustrado.
Con profundo amor por Ti
y por él hago esta oración.
En el nombre del Padre,
del Hijo
y del Espíritu Santo.
y desde lo profundo de mi corazón…
¡tu hija que te ama!.